miércoles, 7 de julio de 2010

Destino

Corro una vez más,
y me desprendo de lo querido,
de lo extraño al fin vivido,
lo pasivo y lo tenaz

Sobre de mi voluntad,
un amor sin florecer,
ilusiones sin ayer
ya perecen sin piedad

Osadía

Llueve lentamente en el cristal de las ventanas,
desde adentro he soñado con el suave rocío,
en mi mano una taza de café me concede un poco de calor
para el cielo nublado que anida en la razón.

Te trasladas lejos de las paredes que te abrigan
y miras desde los inquietos cielos el porvenir,
a la gente huyendo de las lágrimas del mundo,
de las tuyas que se estremecen en lo profundo.

El refugio se volvió un encierro fijo en la tierra,
la llave maestra fue hurtada en el tiempo,
el guardia de roca no podrá ayudarme,
me consumiré lentamente entre los espejos.

Ajeno a lo mundano contemplas el rugir del trueno,
la fuerza que imprime en el recuerdo de los hombres
y no logras entender porque conociendo su grandeza
se muestran débiles y meditabundos ante sí mismos.

En la conjunción de las miradas se encuentra la osadía
de enfrentar los polos y hacerlos uno solo,
la unión pecadora de todo lo que existe,
aquella silueta voraz de muchos universos,
de la dulce muerte y de la arrogante vida,
esos tranquilos mares de lo que más se envidia.

De un lado del muro me encuentro sediento,
del otro lado la esperanza con el cántaro de cobre
que llevase la bebida profana y perdida
de lo que se construyó en el cielo y el infierno.

martes, 6 de julio de 2010

DESEO

Anoche tuve deseos de ti,
de tomarte en mis brazos
y llenarte con mis caricias
disfrutar de tus senos
y morir en tus labios
posar mis manos
sobre tu piel desnuda
y memorizar tus curvas;
grabarme en lo más profundo
de mi alma tu desnudez
y detener el tiempo
para así estar a tu lado eternamente
los dos unidos en un éxtasis perpetuo.

Noche tras noche, estos son mis deseos,
y día a día muero de celos
pues vacía mi cama esta
y tú en otra hoy dormirás.

lunes, 5 de julio de 2010

OCASO Y NOCHE.

Altiva mujer cautiva
en el espacio y el tiempo
en la noche tan buena amiga
donde guardas tus secretos.

A la tarde con el ocaso
te cubres del desconcierto
te pintas con el acaso
y te marchas bajo el suspenso.

Con rumbo vas a la noche
al sitio de las candelas
tu vida todo un derroche
tus ojos un par de velas.

Te entregas a tu desgracia
ser bella fue tu fortuna
que pronto ya no es gracia
se vuelve amarga tortura.

Entregas tu amor por pedazos
tornando superflua tu vida
te pierden entre unos brazos
esperas tu pronta partida.

La noche que te cobija
se marcha con las estrellas
el sol sale por la rendija
se esfuman aquellas candelas.

Regresas por tu camino
al lecho de tu regazo
dejando en el recorrido
de tu corazón un pedazo .

Descanso es tu anhelo
que pronto vuelves al paso
cuando corra por el cielo
el sol en el triste ocaso.

domingo, 4 de julio de 2010

La Partida

Con agradecimiento especial a Diana Morales


Partiré de tu vida ahora

porque mi vida y mi amor no tienen de otra,

Ahora veo con triste claridad,

Cual es la fiel realidad.


Hoy te diré con nula voz un adiós,

dejando contigo una parte de mi corazón,

pero ahora que si bien lo pienso,

que el amor de verdad nunca existió.



Yo no quería algún reproche,

pero si una manera para que no se rompiera el broche

de amistad que nuestras almas unía,

pero por lo visto para ti nunca había.



Solo puedo decirte que he de extrañarte,

aunque por un momento llegaste a amarme.

Eso para mi ya es una cosa aparte

y justo ahora cuando yo me largo a otra parte.

sábado, 3 de julio de 2010

PROMISCUIDAD

Hoy te encuentras con ella,
la acaricias, la besas, la haces tuya;
aunque sea solo por hoy
ella es tu mundo entero
mañana ya no la veras
tal vez otro día, otra tarde se volverán a encontrar
y esta historia se repetirá,
pero eso no será mañana
porque otra será la que ocupe el lugar de ella
y al día siguiente tal vez solo te encontraras
o quizás una tercera flor yacerá sobre tu lecho…
y pronto serán cuatro, cinco o quizás más que eso
todas te han amado, pero tú nunca lo has hecho;
altas y bajas por igual, rubias y castañas
la verdad no te importa quienes sean.

Ellas te conocen y te esperan
pero ninguna tiene la certeza de tu llamada
saben muy bien que en brazos de otra podrás estar…
o tal vez, quizás hallas regresado con la única
a la que siempre has amado
la única a la que tu corazón has entregado,
la fría y eterna soledad…

HOY DORMIRE TEMPRANO...

Hace días que duermo temprano
mí viejo amigo; el insomnio
por fin me ha abandonado,
ya no tengo nada porque escribir,
nada en que pensar o que hacer…
esas noches en vela
en las que compartía mi soledad
con la hermosa luna
ya en el pasado han quedado;
ya no tengo nada porque desvelarme
mis motivos ya han muerto…

Hoy volveré a dormir temprano
y despertare con esas sensación
que te queda cuando un viejo amigo
lejos se ha marchado;
esa combinación de alegría
por el viaje emprendido
y de tristeza por su ausencia…

jueves, 1 de julio de 2010

En El Último Vuelo

Era un muro gris, autos y ruidos por doquier,
como para cualquiera era una ciudad muerta,
ultrajada hasta lo más profundo de sus entrañas
por las manos de la incomprensión.

Entre los zumbidos del opaco atardecer
distinguí un canto de melancolía,
una ave sentenciaba el final del día
junto con el ocaso de su existir.


Hacía su última guardia al camino de regreso,
cansada por el frío del asfalto,
por la indiferencia de las sociedades,
de ver solo hojas amarillas y muertas.

Aquella vez me miró fijamente,
sus ojos no comprendían a los hombres,
no lograba entender como ellos jugaban
con el futuro de su mundo, del mundo.

Me pregunto con su mirada las razones
de la destrucción sin consideración,
de la muerte y el sufrimiento,
de un andar presuroso y sin sentido,
de las rutinas que carcomen el alma,
del vivir sin notar el tiempo pasar.

Me quedé en silencio por no poder responder
a lo que su alma angustiaba terriblemente,
me retiré de esa agonizante escena,
no soporte ver su último suspiro.

Quedo la ave entre los escombros de concreto
pidiendo al ocaso una respuesta,
en la soledad del fúnebre vuelo
hacia la esperanza casi perdida.