martes, 14 de febrero de 2012

Todo quieres

Te dí mis manos y mis ojos, te dí mis noches azules y mis atardeceres rojos, entregué mis rachas de inspiración, solo me quedan los recuerdos rotos.

Tomaste mi mano y me soltaste, sin gracia ni aliento tú me dejaste, me hiciste creer que podría volar, coagula mi sangre en un triste jaspe.

Dejaste de lado los buenos quereres y alegres ayeres de viernes a viernes de verdes placeres vestía la muerte colores sabores mi carne y tendones con aves y flores compras tus amores temores a pecho mil cartas mil sobres ardientes fervores sin pares sin nones despacio me acabo haciendo deberes yo nunca sabré por qué todo quieres.

97.-Despertar

Solo quiero despertar
para volverla a ver,
un nuevo abrazo,
un nuevo beso,
mirar su frente
y hacerle entender
que no hay nada
que pueda evitar
que yo le ame.
Como quiero ver un amanecer
teniéndola a mi lado.
Como quiero amanecer
un solo día
teniéndola a mi lado.
Quiero poder despertar
para volverla a escuchar
cuando dice que me ama,
no hay mas palabras
ni otras que aceleren
mas mi corazón
que oírle y decirle:
Te amo.

domingo, 12 de febrero de 2012

UN GRITO DESESPERADO


¿A quien le importa?
después de todo  solo son palabras
nadie te pone atención,
realmente nadie te escucha al hablar
solo esperan su turno para hacer lo propio,
lagrimas y tal vez sangre  
es lo que ellos necesitan ver,
caer de rodillas en su pórtico  
y morir desangrado ahí,
y aun así eso no garantiza nada.

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Quién podrá luna?


¿Quién podrá tocar tu corazón luna?

¿Quién podrá tocar tu corazón?
Eso me pregunto yo
¿Quién podrá hacerte suspirar?
Musa, espíritu, diosa
¿Quién será el mortal que logre alcanzarte?
Yo quiero ser ese mortal
Porque en el abismo de la noche
Tu luz me ilumina y me llena de esperanzas
Y me enamoras con ese poder que reflejas
¿Quién será el que logre tocar tu corazón?
Ese quiero ser yo… mi luna hermosa



lunes, 6 de febrero de 2012

Requiem


II

La Ciudad

Ciudad, tu tampoco dormiste,
decisión tuya fue acompañarme
en mi vigilia fría, inestable,
de los sueños te perdiste.

¿Qué será de ti mañana
si dentro del aullar encuentras
otra alma repleta de penas
que pide de lo que tú emanas?

Ahora lo sé, ahí estarás,
confiando tu vida a otros
que necesitan tu abrigo,
de tu vida y del olvido.

Pero yo no veo a tu aliado,
al que está contigo en desvelo,
el que te apoya, un consuelo,
no encuentro a tu hermano.

Entonces dime cómo lo dominas,
cómo levantas esa osadía,
yo solo llevo un par de vidas
y no resisto esta agonía.

domingo, 5 de febrero de 2012

Siempre

Puedo pasar momentos felices, destellos de vida inolvidables, conversaciones agradables.


Pero siempre regreso a la soledad de mi pieza, y sostengo su foto, y me voy directo a la conversación con mi cómplice mi almohada.


Ella y yo simplemente concluimos que amo y seguiré amando por siempre a mi niña del lunar loco debajo de su ojo.


Rafaman

DELIRIOS


Quiero culparte de todo,
llenarte de todas las maldiciones
que el hombre pueda inventar,
quemar tu rostro y hacer polvo tus huesos,
pero eso no resolvería nada…

Desearía poder detener el tiempo
 y ensimismarme eternamente,
consumir todas las drogas
que este podrido mundo escupe
a la realidad día a día… pero no puedo…

Anhelo tomar aquel cuchillo
y extirpar para siempre estos pensamientos,
dejar abierta la herida
y que mi alma escape para siempre de mí ser,
dejar este mundo
e iniciar otra existencia fuera de la realidad…
pero me es imposible…

sábado, 4 de febrero de 2012

Requiem


I

Interrogatorio

Disculpe la molestia, señor,
no huía de usted y de las leyes,
no había porqué esconderme,
solo quería evitar mi pena
de algo que no iba a creerme.

No quería que cuestionaran mis razones
de mi deambular casi sonámbulo,
miren que yo no lo disimulo
pero es difícil de entender.

Si sus preguntas hurgaban, señor,
dentro de mi frágil existir,
podría abrir dentro de mí
cosas que usted no vivirá
pero en el alma me hacen sufrir.

A eso temía realmente,
a palidecer prematuro en su juzgado,
el miedo de perder completamente
antes de que el alba hubiese llegado.

Perdóneme de nuevo, señor,
y perdone la insistencia que profeso,
usted no comprenderá, lo acepto,
acepte usted también que no hay mal
en el fuego de mis calcáreos huesos.