jueves, 11 de julio de 2013

Ahora Aquí

Dejaría para ti
escondida entre las palabras de alegría,
una tristeza que proclame agonía,
una heraldo del sueño utópico
de una imposible buena vida.

Estaría esperando por ti
siempre que la soledad lo permita,
acuñando estertores en los suspiros,
mares profundos de inválidos arquetipos,
excusa para el final de la perfidia.

Sería ahora por ti
el idílico sopor en tus entrañas;
de tus viajes astrales por las mañanas
un rumor que a tus espaldas respira
lo poco que en el viaje olvidas.

Lloraría para ti
la lluvia invernal, fría e insípida,
la hiel de la existencia misma
servida en una copa de bronce
dentro del espíritu, de la ruina.

Pero no,
no soy para ti, no soy por ti,
no debo mis tristezas a tus actos,
mis soledades no son por tus reclamos,
la distancia no la generan tus brazos.

No dependo de ti
pero deseo contigo construir
un poco de nuestros pasados,
de nuestros futuros no vislumbrados
y en el camino el cielo compartir.

jueves, 27 de junio de 2013

Oportunidad

La madelena se pasa en el té,
se empapa de tiempo, se harta,
y sus moronas, flotando sin fe,
se sienten débiles, cual tarta...

Metáfora extraña es de vida lo dicho,
quien mucho se estanca, se esta enmoheciendo
sea infusión, vida o pensamiento,
lo que no se renueva se acaba rompiendo.

Así es la extremada confianza,
así es tu letargo y orgullo:
Dejas la acción, amas el murmullo
y se vuelve tormenta tu bonanza.

¿Cuando entenderá proverbio la juventud?
De vivir sin mucho afanarse
de persistir y romper los alcances
Se lleva salvo a la senectud...

lunes, 24 de junio de 2013

En El Final

Noche cálida, noche húmeda, noche silenciosa,
qué canciones fúnebres escondes entre tus estelas,
qué esperanzas dejas acumuladas en las veredas,
por qué dejas mis labios sin tu brisa dichosa.

Lluvia de espigas, lluvia de lágrimas, de legados,
qué he de obtener de estos profusos lamentos,
qué he de dejar de los momentos muertos
en aquel estuario dentro del corazón subyugado.

Cielo oscuro, estilizado por las nubes del ocaso,
pronto se acumularán dentro de tus labios rojizos,
en tu silueta lúgubre y llana de brazos cobrizos,
el suspiro dentro del viento, recuerdo del acaso.

Sonido ecuménico, abrasador de las vicisitudes,
campanas a través de un sublevado recuerdo,
déjame sentir que en la umbra huida del viento
le acompañan también empañadas mis inquietudes.

Y tú, luna que llena mis soledades a plenitud,
luna llena, bella palidez en la noche eterna,
acompañante insomne en el cenit de la tormenta,
¿me abrazarás en el invierno estoico de mi ataúd?

No sé qué sentiré cuando el vacío recoja mi ser,
no sé qué vacuidad insípida e impasible incruste
su creciente soberbia dentro de un final ilustre,
pero sé que nada ha de evitar ese triste perecer.

sábado, 22 de junio de 2013

Adiós

Amor, perdón,
el tiempo pasó y no entendí
que en ti
la risa se fundió en dolor;
y yo,
que siempre oculté mi sentir,
y al fin
tus manos dijeron adiós.

Corazón,
lo siento si en mi soñar,
y andar,
sentiste en un sueño perder
a aquel
que siempre juro intentar.

Siempre supimos que no habría paz,
pero no dejamos de ir más allá
y nunca te dejé de amar.

Adiós, amor,
lo intento y no logro hallar
calma
por lo que el pasado dejó
aquí
en torno de nuestro final.

Nunca te quise herir de verdad
pero el fuego dentro empezó a arrastrar
lo bello y lo horrible de esta realidad,
más nunca olvides que aquí ahora está
la sombra que existe por tu palpitar,
yo vivo y muero de amar.


domingo, 9 de junio de 2013

Claro de Luna


Adiós, es claro que no lo quieren,
el mundo las cosas decide así
y hoy me siento demasiado frágil
para volver a ser y seguir.

Te dejaré entre recuerdos tristes,
triste mi vida que será un secreto,
el llanto que nunca escuchaste,
un perdón a través del viento.

El camino es muy frío, me espera,
dejaré mi ser en lo pasado,
lo que de mí quede estará anegado
en esta piel ceniza, esperando.

Avanzaré paso a paso sin mirar,
los sentimientos se quedarán dentro,
no los quieres tuyos, no los quieren nuestros,
los sueños por nada ya no los deseo.

Y las aceras han quedado vacías...
y las noches son segadas una a una...
acabo extrañándote en las heridas
y solo puedo decirte:
¡adiós, claro de luna!

jueves, 21 de marzo de 2013

Aquella Mujer


No comprendo por qué sigues aquí,
es inconcebible, esta fuera de toda razón,
si solo eres una persona, una mujer,
así, de carne y de sangre,
libre, profunda, de buen entender.

No hallo en esos lunares, en esos ojos,
el artilugio que vuelve insomne
todos los días, todas la noches,
que hace viajar en las flores
y del amor tu pintura sin retoques.

Mis labios no encuentran el encanto
pero los palpitares llevan el ritmo,
el inasible canto de tus pasos
y un tintineo de aquellos años,
por aquí, por allá, por todos lados.

Me vuelvo un loco y sigo sintiéndote,
solo eres carne y sangre,
sonrisa entrañable de piel suave,
mujer de fortaleza y coraje,
como solo ella puede ser.

Y sigo sin comprender por qué insistir 
quedarte cerca de estos versos
si hay nada dentro de mis restos.

Qué hace aquella mujer aquí
si todo lo que soy, 
lo que vivo, lo que muero,
lo que siento, lo que quiero,
le siguen hasta el fin.

martes, 19 de marzo de 2013

Perpetuo


Hoy miro al cielo dentro de un atardecer
y entre el haz de luz y las nubes al recaer
revive la tormenta dentro de nuestro existir,
¡No, esa imagen no es cierta!, no lo es.

¡Mentiste!, ¡si fue un juego como aquel!
Ahí mis emociones se quedaron sin querer,
si fueron ciertas todas ellas, todo eso fue,
y comenzó a llenarse un cántaro de hiel.

En vacuidad y también en somnoliento rocío
todavía arde nocturno un momento perdido,
uno agónico, incomparable e intempestivo,
me destruye en la soledad del estío.

Existimos, aún si negaras todo lo vivido
y buscándote en el silencio, no como alivio,
dentro del filo de mis erráticas letras eres
a quién siguen siempre mis sentidos.

¿Hay algo más que llegase con el tiempo?
Tal vez de nuevo regreses con todo ello,
con el origen de todo lo que hemos pasado,
con mis lágrimas de únicos sentimientos.

Y el frío resulta tener un poco de tu recuerdo,
y ahora parece ser ese viento de invierno
el que me cobija de esta contrariedad,
soy, por y para ti, de furor y hielo perpetuo.

domingo, 10 de marzo de 2013

109.-Tú perfume

La pluma en la mano
la mente sin ideas buenas,
tu perfume en el rellano,
mi vida llena de penas.

Yo queriendo admitir
que solo quiero sentir
de tus brazos su presión,
aquí sentado en el sillón.

Que me rodeen y sujeten
que me cubran y abrazen
para sentir su calor
para respirar tú olor.

Aquí extrañándote mil,
esta carta sin acabar
sin poder dejar de pensar
en tu cuerpo femenil.